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Publicada el día 24/02/2026

El Ayuntamiento de Alcoy consolida el seguimiento continuo para el control de la procesionaria con decenas de actuaciones preventivas en toda la ciudad

Los trabajos, que se mantienen ininterrumpidamente durante todo el año para contener la plaga endémica, han incluido la colocación de veinticuatro trampas, tratamientos de endoterapia y pulverización en treinta y una zonas, y la resolución rápida de ocho incidencias puntuales en los barrios

Trampa para capturar procesionaria en el Parque Canino de Cantagallet

El Ayuntamiento de Alcoy mantiene activo a lo largo de todo el año un amplio y minucioso plan estratégico para el control de la procesionaria del pino, unos trabajos desarrollados de manera ininterrumpida y especializada por la empresa Lokímica. Esta intervención integral, que ha contado con un equipo humano formado por cuatro técnicos aplicadores equipados con maquinaria de última generación, busca mantener los niveles de población de este insecto endémico por debajo de los umbrales de daño de forma constante. La campaña de acción continua se divide en diversas fases de trabajo que nunca terminan, dado que la presencia permanente de la plaga exige un programa de mantenimiento continuo y no actuaciones aisladas.

La estrategia del presente ciclo arrancó entre los meses de mayo y junio de 2025 con la instalación de veinticuatro trampas de feromonas diseñadas para la captura masiva de machos adultos. Estos dispositivos se colocaron en catorce puntos estratégicos de gran afluencia, como el passeig de Cervantes, el parc de Cantagallet, el polideportivo Francisco Laporta, el parc de la Zona Nord, el recinto ferial y la pista BMX, la Glorieta, el cementerio, el parc del Romeral, el polideportivo y la zona ajardinada de Caramanxel, los alrededores del depósito de detenidos en la carrer Casa Blanca, Gormaget, la piscina municipal y el barrio de la Font Dolça. Este trampeo masivo permite capturar a los ejemplares e interferir en el ciclo reproductivo, siendo una técnica completamente sostenible que reduce potencialmente entre quinientas y mil futuras orugas por macho eliminado. La revisión de estas trampas en octubre confirmó su éxito con un elevado número de capturas, destacando especialmente las cincuenta y tres intercepciones en el polideportivo Francisco Laporta, las treinta y siete en Gormaget, las treinta y tres en el passeig de Cervantes y las veintinueve en el recinto ferial.

Posteriormente, durante los meses de septiembre y octubre, los operarios realizaron tratamientos preventivos directos en treinta y una ubicaciones susceptibles de padecer la plaga. Por un lado, se aplicó la técnica de la endoterapia, consistente en realizar perforaciones perimetrales en el tronco de ocho a diez centímetros de profundidad para inyectar el insecticida de forma controlada hacia el sistema vascular del pino. Este método hace que el producto llegue a las acículas y actúe exclusivamente sobre las larvas que se alimentan de ellas, minimizando el impacto ambiental sin afectar al entorno. Por otro lado, se llevó a cabo la pulverización mediante un cañón de alto rendimiento integrado en un vehículo todoterreno cuatro por cuatro, capaz de proyectar el tratamiento entre treinta y cuarenta metros de distancia para cubrir las copas de los ejemplares de mayor envergadura.

Avanzando en el calendario de seguimiento permanente, entre el trece y el diecinueve de enero de 2026 se desplegó una inspección exhaustiva en veinticinco puntos catalogados como zonas de riesgo para verificar la eficacia de los tratamientos iniciales y detectar bolsones residuales. Esta supervisión continuada permitió confirmar la ausencia de procesionaria en gran parte de los espacios revisados y proceder al corte mecánico y la retirada de aproximadamente ochenta y nueve bolsones detectados en las ramas en zonas como los alrededores de los colegios, el parc de Batoi, el entorno del puente de Fernando Reig, la subida al colegio La Salle, el polideportivo de Caramanxel o el parc del Sindicat.

Gracias a toda esta rigurosa labor previa y de monitorización constante, la incidencia durante la temporada de invierno ha resultado excepcionalmente baja. El servicio de control solo ha tenido que atender ocho avisos puntuales registrados entre diciembre de 2025 y febrero de 2026. Estas atenciones se han resuelto de manera rápida en lugares concretos como la carrer Caseta Corbí donde se retiraron diez bolsones, la carrer Músic Gonçal Blanes, la carrer Periódico Ciudad con la eliminación de otros diez nidos, así como intervenciones en el parc de Cantagallet implantando anillos trampa en los pinos donde se observaban bolsones. También se llevaron a cabo actuaciones de urgencia en el colegio Miguel Hernández en la carrer Santa Teresa de Jornet, en la zona del Romeral, en la partida Riquer Baix junto a la carrer Societat Musical Nova y, finalmente, en la urbanización Serelles, donde se retiraron manualmente más de treinta bolsones en un área que se ha recomendado incluir en los futuros catálogos de control municipales.

El concejal de Servicios Públicos, Jordi Martínez, valora el trabajo planificado y sostenido del equipo técnico destacando que "desde la administración trabajamos intensamente para cuidar el espacio público y proporcionar un entorno verde completamente seguro para la salud de la ciudadanía y de sus animales de compañía". El edil del área añade que "la baja cifra de incidencias de este invierno evidencia que los tratamientos preventivos y la estrategia de acción continua que nunca se detiene son la clave para mantener a raya esta plaga en nuestros parques y zonas escolares". Finalmente, desde el consistorio se reitera la importancia de que los propietarios de parcelas privadas y urbanizaciones asuman el control del arbolado en sus pinares siguiendo el calendario establecido, dado que la falta de actuación en estos espacios genera focos de propagación que terminan repercutiendo inevitablemente en las calles y zonas públicas adyacentes.

Conviene recordar que la oruga procesionaria representa un grave peligro para las mascotas, especialmente para los perros, dado que sus pelos urticantes contienen una toxina que libera histamina y provoca reacciones alérgicas severas. Si un perro olfatea, lame o entra en contacto con el insecto, puede sufrir síntomas claros como inflamación del hocico, exceso de salivación, vómitos y, en los casos más extremos, la necrosis y pérdida de parte de la lengua o la garganta. En caso de que, por desgracia, algún perro resulte afectado durante los paseos, es fundamental lavar enseguida la zona afectada con agua tibia para diluir el veneno, evitando en todo momento frotar la herida para no romper más pelos urticantes y liberar más toxinas. Acto seguido, resulta vital acudir de urgencia a una clínica veterinaria para que el animal reciba el tratamiento farmacológico adecuado de forma inmediata.