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Publicada el día 11/08/2026

El Ayuntamiento de Alcoy trabaja para restablecer la normalidad en la ciudad tras el reventón térmico

El fenómeno meteorológico extraordinario registró ayer rachas de viento superiores a los 132 km/h y una caída brusca de las temperaturas, sin causar ningún daño personal

Alcalde, concejales, concejales, técnicos y Policía Local en la reunión de evaluación de daños

Alcoy vivió ayer por la tarde un episodio meteorológico insólito y extremo. Un posible reventón térmico golpeó la ciudad con una virulencia inusual, dejando rachas de viento que superaron los 132 kilómetros por hora y provocando una caída de las temperaturas sorprendente, pasando de los 33 a los 17 grados en cuestión de unos pocos minutos. Esta tormenta generó numerosos desperfectos materiales en diversos puntos del núcleo urbano. Ante la previsión de estas condiciones adversas, la administración local ya había emitido avisos para alertar del peligro, ordenando la suspensión de toda la actividad al aire libre y procediendo al cierre preventivo de las piscinas municipales.

Este tipo de episodios violentos y repentinos se enmarcan en la nueva realidad climática que afecta de manera directa a la cuenca mediterránea. El calentamiento progresivo de la atmósfera y del agua del mar actúa como combustible para la formación de tormentas convectivas de alto impacto, como los reventones térmicos. Estos sistemas descargan una energía destructiva enorme en áreas muy localizadas, demostrando que la alteración de los patrones atmosféricos tradicionales convierte estos fenómenos extraordinarios en episodios cada vez menos excepcionales, a causa del cambio climático que la acción del hombre está provocando.

Durante toda la tarde y noche, los equipos de emergencia y mantenimiento han llevado a cabo una tarea incesante para atender todas las incidencias. En este sentido, el alcalde de Alcoy, Toni Francés, ha querido valorar la actuación de todos los profesionales implicados. «Nos hemos enfrentado a un fenómeno extraordinario, una muestra evidente de cómo el cambio climático nos afecta directamente. Hay que agradecer la rápida intervención tanto de los cuerpos de seguridad, como del personal técnico y las brigadas municipales, que han trabajado intensamente para que la ciudadanía sufra de la menor forma posible las consecuencias de esta tormenta». El primer edil ha remarcado que «el objetivo principal es la protección de las personas y la recuperación de la vía pública, pedimos paciencia a los vecinos durante los días que duren los trabajos de adecuación».

Una de las consecuencias más visibles del temporal ha sido la caída de árboles y grandes ramas, que ha afectado a la mayor parte de las zonas verdes. Por motivos de seguridad y para facilitar las tareas de retirada, todos los parques permanecerán cerrados durante los próximos días hasta que se certifique la ausencia de peligro, ya que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad en las calles. Los desperfectos en el arbolado se han localizado en espacios como La Glorieta, la plaça Ramón y Cajal, el carrer Músic Gonçal Blanes, Cantagallet, la Avinguda d’Elx, el carrer Alacant, Isabel II, el carrer Fontanella, el Camí Vell de Batoi, Mestre José Ribera Montes, El Romeral, el entorno del col·legi San Vicente de Paúl, la zona del río, la Font de l’Horta, la parte baja del passeig del Viaducte, el parc de la Zona Nord, la Avinguda Hispanitat, la Avinguda Andalusia, Serelles, Font Dolça, el parc Reis Mags, el Parterre y Emili Sala, entre otras localizaciones.

El viento también afectó gravemente al suministro y el cableado. Se han registrado problemas en el tendido eléctrico de Batoi, el Pont de Sant Roc, el Pont de Sant Jordi, Mestre José Ribera Montes, un semáforo de l'Avinguda País Valencià, Isabel la Catòlica, Enginyer Cort Merita, la Avinguda d’Elx, el acceso a Santiago Payá, el carrer València, Pintor Sala y el acceso al col·legi San Vicente de Paúl, donde la caída de una línea de Iberdrola obligó a centrar los esfuerzos para eliminar cualquier riesgo. Además, el desprendimiento de tejas en edificios del carrer Sabadell y l'Arquebisbe Doménech ha ocasionado daños en vehículos estacionados, con una cifra de unos diez coches afectados en toda la ciudad según ha cuantificado la Policía Local. También cayó un muro en la estación de autobuses que obligó a cortar un carril, y se cortó momentáneamente el tráfico en el carrer Gabriel Miró por el peligro de caída de la cubierta de una terraza de un ático, una incidencia resuelta gracias a la actuación conjunta de los bomberos y el propietario. Cabe destacar que, a pesar de la espectacularidad de los hechos y los daños materiales, no ha habido que lamentar ninguna persona herida.

En el ámbito de la limpieza urbana y la recogida de basura, la empresa adjudicataria ya reubicó ayer los contenedores desplazados por las ráfagas y ha iniciado hoy un dispositivo especial de limpieza en las calles.
En cuanto a las piscinas municipales, las de José Trenzano y Batoi han abierto con normalidad a las diez de la mañana. Se espera que la instalación de Caramanxel pueda abrir a lo largo del día cuando se restablezcan los accesos, mientras que la situación en la piscina de San Vicente de Paúl es más compleja a causa del entorno y en el Preventori, en este caso el agua no está en condiciones para el baño.

Para subsanar el impacto en el medio natural, el Ayuntamiento prevé habilitar una partida económica especial de cara al otoño para reponer los alcorques y todo el arbolado dañado, poniendo en marcha soluciones estructurales que garanticen la calidad de vida de toda la ciudadanía frente a los futuros retos meteorológicos.