Museo Arqueológico

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04 - La introducción de la metalurgia

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A partir del 1800 a.C. empieza la Edad del Bronce que se caracterizará por la aparición de los útiles metálicos que sustituirán a los de piedra pulida, aunque convivirán durante un periodo de tiempo. Aparecen hachas; puñales y punzones, para cuya elaboración se empleaban moldes; como los recuperados en algunos asentamientos comarcales. En lo que respecta a las formas de ocupación del territorio, se desarrollan poblados fortificados en las cimas de los montes como La Mola Alta de Serelles, el Mas del Corral, el Mas de Menente... que desarrollarán una economía cerealista evidenciada por la abundancia de dientes de hoz de sílex; y molinos a mano. La ganadería tuvo también una importancia decisiva y desde finales del Neolítico algunas especies fueron empleadas como fuerza de trabajo (los bóvidos), los cuales suministraban también carne, leche, lana o cuero.

A partir de los inicios del primer milenio, durante el periodo del Bronce Final alcanzarán nuestras tierras diversas influencias foráneas como los campos de urnas; primero, y las culturas mediterráneas, después, que producirán transformaciones en el sustrato indígena como la incineración de cadáveres, la aparición del hierro y el torno cerámico o la diversificación del poblamiento, que darán lugar al desarrollo de la Cultura Ibérica.

La Mola Alta de Serelles (Alcoy) Excavaciones en La Mola Alta de Serelles (1924-1926) Moldes de fundición de varillas Molde de fundición de puñales Hacha de bronce de apéndices laterales Puñal de remaches de bronce Hacha de piedra pulida Dientes de hoz y reconstrucción de una hoz Cuenco de cerámica Cuenco de cerámica Vaso cerámico carenado